CUIDADOS DE LAS JOYAS

Para que tus joyas se conserven siempre como el primer día, es importante seguir unas pequeñas pautas:

  • Guarda cada pieza por separado en su estuche o bolsita para evitar que se rayen entre sí.
  • Quítate las joyas antes de dormir, hacer deporte o realizar tareas del hogar, así evitarás tirones, golpes o deformaciones.
  • Ten especial cuidado con gargantillas y cadenas finas, ya que son más delicadas y se pueden dañar fácilmente.
  • En el caso de joyas para bebés, recuerda que tienden a jugar con esclavas, medallas o imperdibles, lo que puede provocar roturas. Por eso, lo ideal es que solo las lleven en ocasiones puntuales.

Limpieza y cuidados generales

  • Para limpiar tus joyas de oro, basta con pasar una gamuza suave o usar agua con un poco de jabón neutro.
  • El oro de 9 quilates es más sensible; si no vas a usar la joya durante un tiempo, guárdala protegida para evitar que se oxide.

Joyas con grabados o esmaltes

Aunque nuestros grabados y esmaltados están hechos con técnicas de alta calidad, requieren ciertos cuidados:

  • Evita ducharte o bañarte con ellas, especialmente en piscinas, ya que el cloro, el jabón y el agua caliente son muy dañinos.
  • No apliques perfumes, lacas u otros cosméticos directamente sobre la joya.
  • No uses productos de limpieza abrasivos (lejía, detergentes, etc.).
  • El sudor también puede afectar su aspecto, por lo que no se recomienda usarlas al hacer deporte.
  • Protégelas de la exposición prolongada al sol.
  • Guárdalas siempre en un estuche individual y límpialas con una gamuza de vez en cuando.

Joyas con perlas

Las perlas necesitan cuidados más específicos, ya que son muy sensibles:

  • Colócalas siempre después de maquillarte o aplicar perfumes y lacas, pues estas sustancias dañan el nácar y hacen que pierdan brillo.
  • Límpialas con una gamuza muy suave ligeramente humedecida en agua. Si es necesario, añade unas gotas de jabón neutro (pH7).
  • Guárdalas por separado para que no se rayen.
  • Manténlas alejadas de fuentes de calor y procura conservarlas en un ambiente de temperatura estable.

Joyas con piedras preciosas

  • Diamantes, rubíes y zafiros: son muy resistentes y bastará con frotarlos con una gamuza, incluso humedecida en agua jabonosa si lo deseas.
  • Esmeraldas: son más delicadas, así que su limpieza debe hacerse únicamente con agua y jabón neutro (pH7).